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Seguramente te ha tocado escuchar a alguien comentar que el cambio de año no significa nada. Que entre el 31 de diciembre y el primero de enero nada cambia, todo sigue igual, y que es simplemente una fecha.

Pero todos sabemos que el cambio de año tiene algo especial. Puede ser ese momento que nos permite empezar de nuevo y dejar atrás un año complicado; o bien puede ser la instancia perfecta para celebrar uno bueno. 

Es que el ser humano siempre ha necesitado entender el tiempo de manera cíclica. Si nuestra vida simplemente fuera un camino recto hacia adelante sin marcas simbólicas que nos permitan detenernos unos instantes, nos costaría mucho más evaluar, pensar, dejar atrás o incluso volver a empezar.

Y pocas profesiones viven tanto de los ciclos como los profesores: cada diciembre o junio –dependiendo del lugar donde estés haciendo clases– nos ponemos el objetivo de recapitular y evaluar el año, tanto para nosotros como para los alumnos. Es momento no solo de calcular calificaciones; también es el momento de mirar hacia atrás y tratar de entender qué nos salió bien y qué nos salió mal. 

Y por supuesto, pensar cómo será el año que viene.

¿Cuáles son los propósitos de año nuevo de los profesores?

Diciembre y el año nuevo son el momento de pararse en la cima de la montaña: puedes mirar el camino que acabas de subir y recapitular, evaluar y recordar el año que pasó; y también podemos mirar al año que vendrá.

Por eso existen las ya clásicas “resoluciones de año nuevo”. Hace no muchos años no eran tan comunes fuera de algunos países. Hoy todas las familias se dan un momento durante las fiestas para que cada uno cuente qué se propone para el año que viene.

La mayoría de las personas se plantea bajar de peso, hacer más deporte o aprender un nuevo idioma. Según un estudio de la Universidad de New Hampshire, el top 5 de resoluciones son ahorrar, hacer más ejercicio, mejorar la salud y comer más saludable.

Los profesores, en cambio, nos proponemos: 

  1. tener más tiempo libre para nosotros
  2. capacitarnos 
  3. mejorar la relación con los estudiantes.

¿Cómo lograrlos?

Si alguno de estos propósitos de año nuevo te hicieron sentido o te gustaría intentar alguno, estás en el lugar indicado. Porque los profesores lo sabemos mejor que nadie: no basta con declarar un nuevo propósito, se necesitan herramientas, recursos y tiempo para lograrlo en una profesión tan demandante.

Tener más tiempo libre. Este es el dolor más importante de los profesores en Latinoamérica: todos nos llevamos trabajo para nuestras casas, planificamos clases los domingos y terminamos de corregir exámenes cuando todo el resto está durmiendo. 

Por eso en Califica nos propusimos crear una herramienta que antes que cualquier otra cosa, le permita a los profesores diseñar, planificar y crear sus clases mucho más rápido. 

Capacitarnos. Los que estamos en esta carrera sabemos que las cosas cambian tan rápido que para estar a la vanguardia hay que estar constantemente aprendiendo cosas nuevas. Pero no siempre tenemos el tiempo y los recursos. 

Por eso en Califica creamos Kali Enseña: una sesión práctica semanal donde te explicamos alguna metodología, herramienta nueva, tips de uso o técnicas para ser cada día mejores profesores.

Mejorar la relación con los estudiantes. Nunca es fácil crear buenas relaciones con los estudiantes. Mientras nosotros nos hacemos cada año más viejos, nuestros estudiantes siguen siendo más o menos de la misma edad, y la brecha se agranda. Por eso es tan importante hablar su mismo idioma: el de la tecnología.

El uso de la tecnología te permite captar mejor la atención de tus estudiantes, pero también te ayuda a liberar tiempo dentro de la sala de clases, que puedes usar en mentorías uno a uno. Aquí te contamos con más detalle cómo lograrlo.