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Terminó un año escolar –para algunos– y para otros se cerró un semestre o un trimestre. Pero con el 2026 ya en curso, y mientras la mayoría disfrutamos de unas merecidas vacaciones, de repente nos ponemos a pensar en el futuro. 

Y siempre, en algún momento, se nos viene la pregunta: ¿cómo serán los alumnos que tendré el próximo año?

Para algunos, será una clase, un curso o un grupo de alumnos totalmente nuevo. Y el desafío de conocerlos viene acompañado de la emoción de encontrarnos con nuevas personalidades: las difíciles y las más sencillas; las más divertidas y las retraídas; las que son más responsables y las que hay que acompañar más.

Siempre hay una mezcla, pero también hay tendencias que son inevitables.

Seguro lo has leído o escuchado: cada persona pertenece a una “generación” específica; o dicho de otra manera, ha nacido dentro de ciertos años que marcarían su personalidad. 

A los nacidos entre 1946 y 1965 se les conoce como “Baby boomers”, y se caracterizaron por tener muchos hijos en un mundo optimista por el término de las Guerras Mundiales. 

Después de ellos vino la Generación X, nacidos entre 1965 y 1980, que estuvieron marcados por la incorporación de la mujer al mercado laboral, entre otras cosas.

Y luego vino la “Generación Y”, más conocida como “Millennials”, nacidos entre 1980 y 1996. Ellos fueron los primeros en pasar de lo análogo a lo digital.

Lo más probable es que la mayoría de los profesores de los colegios estén entre estas generaciones. Pero el trabajo de profesor tiene una paradoja: mientras uno se hace más viejo, los alumnos siguen haciéndose más jóvenes, ya que ellos crecen, se gradúan, y nuevas generaciones entran a los colegios. Pero los profesores seguimos ahí, cada año con más edad.

Por eso, los profesores con más experiencia han visto pasar tantas generaciones. Algunos seguramente hayan tenido que enseñarle a la Generación X y los Milenials. La mayoría hoy tendrá que lidiar con la Generación Alfa.

¿Qué es la Generación Alfa y cómo son en los colegios?

Antes de la Generación Alfa vino la Generación Zeta, también conocidos como Centennials o Zoomers. Son los alumnos nacidos entre finales de los años 90 y el 2010. Todos estuvieron expuestos a internet desde muy temprano y han crecido con la revolución tecnológica.

Entonces, ¿cuál es la diferencia con la Generación Alfa?

La primera pista de cómo son nos viene por su nombre: cuando se terminó el alfabeto latino (X, Y, Z) para nombrarlas, el demógrafo australiano que inventó el nombre decidió pasarse al alfabeto griego. “Esto simboliza un nuevo comienzo, esta generación es algo totalmente nuevo”, dijo.

Es pronto para saber cómo serán estos jóvenes nacidos después del 2010, pero por el momento los estudios disponibles nos cuentan que están interesados en los deportes y los videojuegos y no tanto en las noticias, por ejemplo.

En el colegio, debemos tomar en cuenta que estos nuevos alumnos nacieron dentro de la tecnología, y la consideran como algo básico. Por lo tanto, hablar su lenguaje significa intentar implementarla dentro de la sala de clases.

Para que te hagas una idea: el año en que nacieron (2010), se lanzaron Instagram y el iPad. Esto dice mucho sobre la era tecnológica que los ha moldeado. Pero también llegaron a un mundo marcado por el COVID-19.

Seguramente se tratará de alumnos más empoderados y confiados, que esperan un aprendizaje personalizado, integrado con tecnología, visual e interactivo. 

Pero al mismo tiempo, los profesores tendremos que ser innovadores para combatir su falta de atención, ya que por las redes sociales están acostumbrados a tener periodos muy cortos de atención.

¿Cómo te puede ayudar Califica a lograr esto?

La Generación Alfa está acostumbrada a que todo sea personalizado. Para ellos, la vida es como Instagram o TikTok, por lo que esperan que también la educación esté enfocada en sus propios intereses.

Los profesores latinoamericanos sabemos lo difícil que es lograr esto: es casi imposible atender los intereses personales de 20 o 30 alumnos en una clase. No solo por el tiempo dentro del aula, también porque planificar una clase así podría tomar horas y horas.

Por suerte, la tecnología puede ayudarte: en Califica le ahorramos a nuestros profesores casi 2 millones de horas planificando clases durante el 2025. Eso es tiempo que los profesores podemos pasar con nuestras familias, descansando o leyendo un libro, pero también es tiempo que se nos libera para poder crear actividades que se sientan más personalizadas, como una Kali Sala, un crucigrama o una Pupiletra.

Además, este tipo de actividades más dinámicas y entretenidas, te libera también tiempo dentro de la sala de clases, para que puedas ocupar tu experiencia en eso que mejor sabes hacer: ser un docente.

Si quieres saber más sobre la diferencia entre ser un docente y un profesor, te recomendamos este artículo.

Y si quieres saber cómo usar tecnología en la sala de clases, te recomendamos este.