Crear unidades de aprendizaje es una de las tareas más importantes en la vida de un profesor.
Cuando diseñas un año completo (como en este caso que te contamos acá) tienes que hacerte preguntas muy generales –que obviamente son muy importantes– pero que se demoran en cristalizar en actividades concretas.
Cuando diseñas una clase o sesión particular, tienes que resolver preguntas muy concretas, y a veces podemos perder de vista nuestros objetivos de mediano plazo.
Por eso las unidades de aprendizaje son tan útiles: te permiten planificar cosas concretas, pero también conectarte con tus objetivos más generales.
Aquí te contamos una forma de pensar las unidades de aprendizaje que tal vez te haga sentido: pensar de atrás hacia adelante. Obviamente, esta metodología funciona con algunas unidades y niveles, pero siempre se puede aplicar de alguna manera.
Imagínala como un viaje en 5 pasos, donde cada decisión tiene un porqué.
1. Empieza por el final
Antes de pensar en actividades concretas, hazte esta pregunta:
- ¿Qué quiero que el estudiante sea capaz de hacer al final?
La respuesta debe ser un verbo o una acción concreta: el estudiante ahora puede “analizar”, “diseñar”, “argumentar”, “entender”, “aplicar”… etc.
2. Crea una pregunta guía
Una buena unidad de aprendizaje tiene que responder una pregunta que sea relevante para los estudiantes. ¿Un tip? Que se conecte con el mundo real.
Esta pregunta será el hilo narrativo de la unidad, y la idea es que puedas revisitarla con tus alumnos varias veces.
3. Definamos el punto de partida
Pensemos: ¿Qué saben ya de este tema mis estudiantes? ¿Qué experiencias previas pueden conectar con el contenido?
4. Diseña la unidad como una secuencia que progresa
Siempre conviene seguir este orden, aunque puedes innovar como quieras:
- Explorar → que descubran el problema mediante curiosidad
- Comprender → que aprendan nuevos conceptos que antes no conocían
- Aplicar → ahora, que usen lo aprendido en situaciones nuevas
- Crear / transferir → finalmente, que produzcan algo propio
5. Cierra con una reflexión
Puedes cerrar con preguntas de este tipo:
- ¿Qué aprendí realmente?
- ¿Qué fue difícil y cómo lo resolví?
- ¿Dónde podría usar esto fuera de la sala?
Esto consolida el aprendizaje y lo vuelve duradero.
Estos 5 pasos son solo una de las maneras de crear una unidad de aprendizaje diferente e innovadora, seguro tú has probado varias más y sabes cuál se adapta mejor a tus alumnos.
Eso sí, si ya tienes algo así pensado, es muy fácil ponerlo en actividades y evaluaciones concretas con Califica.
Nuestra plataforma te permite generar unidades de aprendizaje de manera sencilla con la currícula ya cargada dentro de la plataforma. Aprovecha la inteligencia artificial para automatizar partes del proceso, como la generación de secuencias didácticas y la organización de recursos. La idea de Califica es que la tecnología esté al servicio de tu experiencia como docente.



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