Adiós a los celulares en clases: cómo aprovechar la atención que vuelve al aula
Imagina tu sala el primer lunes sin celulares. Nadie mira la pantalla bajo el banco, nadie se distrae con una notificación en medio de tu explicación. Hay un silencio distinto, y treinta pares de ojos que, por primera vez en mucho tiempo, no tienen dónde más mirar.
Ese escenario ya no es hipotético. México y Perú están restringiendo el uso de celulares en las escuelas, y la pregunta que importa para ti no es si la medida es buena o mala. Es otra, mucho más práctica: ¿qué vas a hacer con la atención que vuelve al aula?
Qué está pasando en México y Perú
En México, la SEP publicó el 22 de septiembre el Acuerdo 09/09/26, que entra en vigor el 3 de noviembre de 2026. En inicial, preescolar, primaria y secundaria, el celular y otras pantallas personales quedan fuera durante toda la jornada, incluido el recreo. Las excepciones son actividades pedagógicas programadas con anticipación, emergencias y necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
La medida no llegó de golpe. En la consulta previa participaron 565.396 figuras educativas: el 81,2% respaldó tener reglas nacionales y el 88,8% estuvo de acuerdo con limitar el acceso durante la jornada.
En Perú, la Ley 32385 y su reglamento restringen el uso de celulares durante las clases en primaria y secundaria. Se permite solo en tres casos: con fines pedagógicos y supervisión, por salud o discapacidad acreditada, y ante emergencias.
No son casos aislados. Según citó la SEP a partir de datos de la UNESCO, más de 114 países ya regulan de alguna forma los dispositivos en los entornos educativos.
La atención no vuelve sola
Hay evidencia de que estas restricciones ayudan. Un estudio de la London School of Economics encontró que limitar los celulares en aulas del Reino Unido mejoró el rendimiento, sobre todo en estudiantes que antes tenían bajo desempeño.
Pero ojo: sacar el celular libera atención, no la garantiza. Si la clase sigue siendo una exposición larga frente a la pizarra, esa atención se va a ir a otra parte: la ventana, el compañero, el cuaderno rayado. El celular era el síntoma más visible de la distracción, no su única causa.
La buena noticia es que tú tienes el control de lo que pasa en esos 45 minutos. Y algunas estrategias simples hacen una gran diferencia.
Cuatro ideas para clases que retienen la atención
1. Divide la clase en bloques cortos. La atención sostenida tiene límites, con o sin celular. Alterna momentos de explicación breve con tareas en que tus estudiantes hagan algo: resolver, comparar, escribir, discutir. Un cambio de actividad cada 10 o 15 minutos reinicia el foco.
2. Abre con una pregunta de recuperación. Empieza la clase pidiendo que recuerden, sin mirar el cuaderno, algo de la sesión anterior. Tres preguntas en un papel bastan. Recordar fortalece la memoria más que releer, y les da a tus estudiantes una tarea concreta desde el primer minuto.
3. Usa el piensa-comparte en parejas. Lanza una pregunta, da un minuto para pensar en silencio, luego que la conversen con quien está al lado y recién después abre la discusión al curso. Todos participan, no solo los tres que siempre levantan la mano.
4. Recupera el papel y el cuerpo. Mapas conceptuales a mano, tarjetas para clasificar, estaciones por la sala, una línea de tiempo en la pared. Las actividades que mueven las manos y los pies compiten bien por la atención, y no requieren ninguna pantalla.
Si usas el celular, planíficalo
Ninguna de las dos normas cierra la puerta a la tecnología. Ambas permiten el uso con fines pedagógicos: en México, si la actividad está programada con anticipación; en Perú, si hay supervisión. Eso cambia la lógica. El celular deja de ser algo que aparece por defecto y pasa a ser una herramienta que eliges.
Antes de incluirlo en una clase, hazte tres preguntas. ¿Qué aprendizaje logra el celular que no lograría otra actividad? ¿Cuánto tiempo exacto lo van a usar? ¿Qué harán quienes no tienen uno? Si tienes respuestas claras, estás frente a un uso pedagógico. Si no, probablemente la clase funcione mejor sin él.
Y si enseñas en México, te quedan cuatro semanas. La SEP pidió realizar asambleas informativas con familias y comunidades escolares antes del 3 de noviembre. Es buen momento para conversar con tus colegas qué actividades van a planificar como excepción y cómo lo explicarán a las familias.
Kali te ayuda a preparar la clase sin pantalla
Rediseñar tus clases para este nuevo escenario toma tiempo, y el tiempo es justo lo que más escasea. Ahí puede ayudarte Kali, el asistente pedagógico de Califica.
Pídele que divida tu próxima sesión en bloques de 15 minutos con una actividad distinta en cada uno. Que te proponga tres preguntas de recuperación para abrir la clase de mañana. O que diseñe una actividad con tarjetas para clasificar conceptos de tu unidad. Y cuando sí quieras usar el celular, Kali puede ayudarte a planificar esa actividad con objetivo, tiempos y alternativas para quienes no tienen uno.
La atención está volviendo al aula. Que encuentre una clase que valga la pena.
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