Planificar, planificar, planificar. Hay un momento en la vida de un profesor en que esta parece ser la palabra más importante, la que opaca todo lo demás. Planificamos clases, evaluaciones, actividades.
Planificar es clave, y por una razón muy sencilla: si lo hacemos bien, nos va a permitir tener un año escolar más tranquilo y exitoso. Nos va a ahorrar tiempo y, lo más importante, podremos dedicarnos a lo que más nos importa: enseñar y ser docentes.
Lamentablemente, planificar un año escolar completo es muy diferente a planificar una sola sesión o unidad. Es enfrentarnos con una montaña que a veces parece demasiado alta, y nos cuesta ponernos manos a la obra de una vez y terminamos posponiéndolo hasta que ya estamos a un par de semanas de empezar el nuevo ciclo.
En Califica lo sabemos, y por eso queríamos hacerte un par de recomendaciones de cómo echar a andar la máquina, para que no te pase de encontrarte a dos semanas de partir el año sin haber comenzado con la planificación anual.
¿Cómo empezar a planificar un año escolar?
Lo primero es hacer un pequeño diagnóstico: mira hacia el año que recién termina o el último que hiciste clases, y pregúntate: ¿Qué salió bien? ¿Qué salió mal? ¿Qué alcancé a hacer y qué no?
Es muy importante mirar hacia atrás, por lo menos para saber qué te gustaría repetir y qué no.
Lo segundo es evaluar qué va a cambiar en tu entorno el año escolar que viene. Puede ser un cambio interno en el colegio donde trabajas, tal vez hay un nuevo director o nuevas directrices del establecimiento; puede ser que te toque enseñar un nuevo curso o bien que tus horarios tal vez sean diferentes. Incluso puede que haya algún cambio ministerial a nivel de currículo, de contenidos o de proyectos.
Intenta entender lo mejor posible cómo el año escolar que se avecina es diferente al que recién pasó.
Tercero, investiga qué tendencias están marcando la pauta en tu área. Puedes mirar tu canal de Youtube favorito, revisar el blog de Califica, leer algún libro durante las vacaciones, volver a mirar eso que aprendiste en tu última capacitación.
Lo importante es que lo tengas presente para cuando te sientes a planificar, y que no te pase que a mitad de año te acuerdes de eso que querías aplicar o probar y no lo hayas incorporado desde un principio.
Por último, ponte alguna meta. No tiene que ser demasiado ambiciosa, pero sí algo que no hayas podido hacer el ciclo que ya pasó, y que te gustaría lograr: hacer más actividades divertidas, incorporar la tecnología a tus sesiones, transmitir algún valor nuevo, dedicarle más tiempo a los alumnos con más dificultades. Tú decides.
¿Cómo planificar un año escolar adaptado a mi realidad?
Ahora viene la parte más compleja: empezar la planificación. Planificar un año completo puede parecer abrumador, y lo es, pero por suerte hay herramientas que te pueden ayudar.
En Califica tenemos una herramienta llamada Planificador Anual, que te ayuda a crear una planificación anual basada en competencias a trabajar, campos temáticos y unidades específicas.
Si antes hacer una planificación anual te podía tomar días o incluso semanas de trabajo, con esta herramienta estamos seguros que podrás lograrlo en un par de horas. Piénsalo como un ayudante, que te ayudará a pensar qué competencias vas a trabajar en qué unidad y en qué momento del año, todo esto adaptado según el nivel que enseñes.


